jueves, 10 de diciembre de 2009

Las mascotas, víctimas del cambio climático

Los factores ambientales hasta ahora han sido secundarios en los perros y gatos de nuestros hogares, puesto que viven redeados de un medio artificial. La calefacción en invierno y la refrigeración en verano les aportan bienestar. Es el resultado de la estrecha relación establecida desde antiguo con el hombre. Alimentación abundante y habitación adecuada son las constantes en nuestro trato con el perro y el gato, por consiguiente las influencias climáticas apenas eran percibidas por ambas especies, pero esta situación está cambiando. Uno de los efectos más perjudiciales y peligrosos de la desertización que amenaza el sur de Europa se refleja en el medio ambiente, en los recursos naturales, hábitats y ecosistemas. Estos daños no se han estudiado adecuadamente en el pasado; el tema ha surgido en los últimos años. Los daños medioambientales que afecten a la fauna y la flora pueden ser considerables. Degradación del hábitat silvestre, pérdida de calidad en el agua, incendios forestales... son las consecuencias inmediatas de la sequía. Los pricipales efectos indirectos se ven reflejados en la escasez de alimento, que afecta al estado de salud de los animales y en el resurgimiento de muchas enfermedades que habían sido erradicadas muchas décadas atras.

--Alertas mundiales:
Científicos de todo el mundo, han echo un llamamiento a los dueños de mascotas para que estén más vigilantes y protejan a sus animales y a ellos mismos de enfermedades parasitarias que están propagando a causa del calentamiento global y aumento de las temaperaturas.
Los perros son especialmente vulnerables al ataque de destintos tipos de ectoparásitos, ya que todos estos vectores transmiten determinados patógenos que pueden causar gravbes enferemedades a los perros y, si no se deagnostican a tiempo y no se tratan de forma adecuada, pueden provocarle la muerte al animal.

--Europa en peligro:
Recientes estudios científicos advierten de que en Europa el incremento de las temperaturas expondrá a animales como perros y gatos a nuevas enfermedades infecciosas transmitidas por garrapatas, pulgas y mosquitos. Los cambios de temperaturas y las alteraciones de los ritmos de las lluvias pueden llevar consigo una expansión de patógenos que causan enfermedades qu, hata no hace mucho estaban más confinadas en determinadas áreas.
Hasta ahora las garrapatas aparecían con los cambios de estación, las lluvias de primavera y los primeros calores estivales favorecían su proliferación. Como actualmente los inviernos son más suaves, las garrapatas están activas a lo largo de casi todo el año. La consecuencia inmediata es el resurgimiento de enfermedades como la babeiosis canina, que se creía prácticamente erradicada.
La leishmaniosis canina, una enfermedad enémica de la cuenca Mediterránea, se encuentra en expasión hacia los países del norete de Europa, ya que recientemente se ha descrito casos en Reino Unido.
Si el clima sigue calentádose, permitirá que los mosquitos se despersen por todo el país, por lo que hay un peligro real de que la enfermedad se propargue.



RECIENTES ESTUDIOS CIENTÍFICOS ADVIERTEN DE QUE EN EUROPA EL INCREMENTO DE LAS TEMPERATURAS EXPONDRÁ A LAS MASCOTAS A ENFERMEDADES HASTA AHORA INFRECUENTES.

LAS ENFERMEDADES CANINAS DE TRANSMISIÓN POR PARÁSITOS AUMENTAN COMO CONSECUENCIA DEL CAMBIO CLIMÁTICO.








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